Música cristiana de adoración | El juicio de Dios sobre todas las naciones y pueblos




Música cristiana de adoración | El juicio de Dios sobre todas las naciones y pueblos


El reino de Dios se ha realizado completamente
y ha descendido al mundo públicamente;
es más, esto significa que Su juicio ha llegado completamente.

I
Todos los desastres sucederán uno tras otro;
todas las naciones y todos los lugares experimentarán desastres,
plaga, hambre, inundación, sequía y terremotos están por todas partes.
Estos desastres no ocurren sólo en uno o dos lugares,
ni terminarán dentro de uno o dos días,
sino que se extenderán sobre un área cada vez mayor
y los desastres serán cada vez más severos.
Durante este tiempo surgirán sucesivamente toda clase de plagas de insectos,
y el fenómeno del canibalismo ocurrirá en todos los lugares.
Este es el juicio de Dios sobre todas las naciones y pueblos.

II
El nombre de Dios debe extenderse
en todas las direcciones y en todos los lugares,
para que todos conozcan Su santo nombre y le conozcan.
El nombre de Dios circulará ampliamente
cuando comiencen de los desastres,
y si no tenéis cuidado perderéis la parte que debería ser vuestra;
¿no tenéis miedo?
El nombre de Dios se extiende a todas las religiones, a todos los ámbitos de la vida,
a todas las naciones y a todas las denominaciones.
Esta es la obra de Dios que se hace de manera ordenada,
en vínculos estrechamente conectados;
todo sucede por Su sabia disposición.
Sólo desearía que pudierais avanzar con cada paso, siguiendo Sus pisadas.
El nombre de Dios se extiende a todas las religiones, a todos los ámbitos de la vida,
a todas las naciones y a todas las denominaciones.
Esta es la obra de Dios que se hace de manera ordenada,
en vínculos estrechamente conectados;
todo sucede por Su sabia disposición.
Sólo desearía que pudierais avanzar con cada paso, siguiendo Sus pisadas.
Sólo desearía que pudierais avanzar con cada paso, siguiendo Sus pisadas.
De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

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Hoy, no sólo estoy descendiendo sobre la nación del gran dragón rojo, también estoy volviendo Mi rostro hacia todo el universo, de forma que todo el empíreo tiembla. ¿Existe un solo lugar que no se someta a Mi juicio? ¿Hay un solo lugar que no exista bajo los azotes que lanzo? Dondequiera que voy he esparcido semillas de todo tipo de desastre. Esta es una de las formas en que obro, y es sin duda un acto de salvación para el hombre; lo que le extiendo sigue siendo un tipo de amor. Deseo hacer que incluso más personas lleguen a conocerme, puedan verme, y de esta forma lleguen a venerar al Dios a quien no han visto durante tantos años, pero que hoy es práctico.


De ‘Capítulo 10’ en "La Palabra manifestada en carne"

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